
Existen dos tipos de expansores: Fijos y removibles.
Se basan en ejercer presión sobre los dientes para promover el crecimiento de los maxilares, con el fin de resolver problemas de espacio y mal posición dental.
Generalmente el elemento activo puede ser un tornillo al cual se abre mediante una llave, o bien resortes de alambre hechos con dobleces (loops) que se activan con pinzas.
Dependiendo del caso y la edad del paciente se lleva un periodo de activación, el cual puede ser:
corto que implica activaciones incluso diarias o;
largo en el cual las activaciones son mas pausadas incluso mensuales.
Aunque se active durante corto tiempo, es necesario mantener el expansor más tiempo para permitir la remodelación ósea
Así dependiendo del caso, puede variar la fase activa desde un par de semanas hasta varios meses.